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Con este artículo, comenzaré una serie de recopilaciones de mi antiguo blog. No será una copia literal sino que contendrá aquellas modificaciones que adapten el original a la propia evolución personal y a las aportaciones que se hicieron en los cometarios.
Esperando que sean de interés recibid un afectuoso saludo
BDSM, Salud y Forma Física.
A nada que alguien se interese por el nuestro mundo, enseguida se topará con la Santa Trinidad del BDSM. Nuestras relaciones deben ser Sanas, Seguras y Consensuadas y negar esta “realidad” te convierte en culpable de herejía.
La verdad, es que bonito sí que queda, pero ¿de verdad se cumplen estas máximas?
Infinidad de páginas nos hablan de técnicas seguras, muchas abundan en el consenso, pero ¿Cuánto de cierto hay en esto?, es más, ¿Dónde está lo sano?
Para hablar de las técnicas tenemos el foro y en otro artículo, trataré el sinuoso asunto del consenso. Así que en esta ocasión me concentraré en el aspecto físico-saludable, o no, del BDSM, dejando para otra oportunidad la salud psicológica.
Seamos realistas, las marcas de unos azotes suaves (o no tanto), bien asentados en unas hermosas nalgas, solazan la vista del más casto. Pero romper fibras musculares, capilares, células grasas o rasgar la piel, aunque sea en pequeña escala, sano, lo que se dice sano, no es. Colgar a nuestra sumisa de las muñecas, es muy estético, pero ¿es sano?
Larga es sin duda la lista de prácticas que tienen un evidente coste en términos de salud.
Con frecuencia el concepto de sano se suele confundir con el de seguro, de tal forma que si realizamos las sesiones con cuidado, es decir siguiendo un procedimiento seguro, damos por hecho que estamos haciéndolo sano.
Nada más lejos de la realidad. Por la propia naturaleza de una sesión, difícilmente podemos obtener nada sano (placer aparte), ¿O sí?.
Hay una opción interesante que aúna, dominación, juego y salud. La mejora continua de la forma física de nuestra sumisa.
Hago aquí un inciso. En mi condición de amo heterosexual, me resulta más cómodo expresarme (y como tal lo hago) en términos de amo-esclava, pero obviamente lo mismo podría servir para ama-esclavo, ama-esclava, amo-esclavo.
Si requerimos a nuestra esclava, a cuidar la alimentación y a hacer ejercicio, ella se verá mejor, con un mejor estado de ánimo, más atractiva y capaz de ofrecer más posibilidades a su amo, gozando ambos de un cuerpo que no sólo será más hermoso sino que habrá ganado en flexibilidad y resistencia, con lo que se ampliarán las posibilidades de gozar con mayor seguridad y variedad.
Por supuesto para adaptar la alimentación y el ejercicio a las características de cada sumisa, conviene tratar con profesionales. Especialmente en el caso de la alimentación o de patologías, es imprescindible contar con asesoramiento médico.
Eso sí, no seré yo el insensato que recomiende decirle al doctor que te gustaría azotar más a tu esclava y que necesitas asesoramiento para que gane tono muscular y pierda algo de grasa. Que se puede ser algo más discreto.
En cuanto a la forma física, si nuestra sumisa es inactiva se pueden complementar los primeros ejercicios con algo de electroestimulación que además tiene la ventaja de que ampliando la intensidad o colocando los parches en zonas estratégicas nos permite disfrutar de buenos momentos de diversión, siempre y cuando tengamos el equipo en buen estado y respetemos las precauciones que vienen en el manual.
En función de la zona o zonas que deseemos mejorar de muestra sumisa, podemos elegir una tabla de ejercicios, por ejemplo del método Pilates. Una vez que muestre síntomas de cansancio, empieza lo verdaderamente divertido, y es que no hay nada más motivador para esforzase un poco más, que el cariñoso roce de una buena fusta. Poco a poco si no nos pasamos con los azotes y dosificamos esfuerzo y descanso, podremos prolongar bastante la sesión, añadiendo una dosis de salud a nuestra relación, al tiempo que nos divertimos.
Como puede verse, con algo de imaginación, sí que podemos conseguir que una parte de la sesión sea realmente sana.
El premio final por tanto esfuerzo, ya queda dentro de las cariñosas o retorcidas ideas de cada amo.
Un saludo a todos/as. |